EarthSky // Entrevistas // La Tierra Mar 07, 2013

Un mundo perdido de las criaturas del mar de la Antártida

Una expedición científica cerca de la Antártida, que exploró las ventilas en el abismo del mar, ha descubierto un “mundo perdido” de criaturas.

En la superficie del Mar del Sur de la Antártida, el clima puede ser duro y tormentoso, pero si llegas a lo más profundo, al suelo submarino del océano, encontrarás un ambiente incluso más extremo y difícil. Es una región de fuentes hidrotermales.

Catalina Cuellar-Gempler, bióloga marina de la Universidad de Texas en Austin nos explica que las fuentes hidrotermales se forman cuando las grietas en las regiones volcánicas activas del suelo del océano despiden al mar frío un agua rica en minerales muy caliente. Los tipos de fuentes más calientes, llamadas fumarolas negras, parecen chimeneas de nubes de humo. Las chimeneas se forman a medida que los minerales en el agua caliente se endurecen al entrar en contacto con el agua de mar helada.

Catalina Cuellar-Gempler: Al fondo del océano es un desierto frio, permanente oscuro, con alta salinidad y alta presión. Las fuentes hidrotermales en contraste son unas islas donde la lava genera altas temperaturas que pueden alcanzar hasta los 400 grados centígrados (752 grados fahrenheit).

No es un lugar en el que esperarías ver vida marítima.

Pero una expedición que ha explorado las fuentes hidrotermales en la profundidad del mar, en el oscuro abismo del océano Antártico, ha revelado un “mundo perdido” de críaturas, que medran en la oscuridad total y el calor extremo.

Un equipo de científicos marinos utilizaron un vehículo operado a distancia, o robot submarino, para documentar las críaturas que habitan alrededor de dos regiones submarinas de las fuentes hidrotermales cerca de la Antártica.

La expedición descubrió animales que no se encuentran en ningún otro sitio del planeta. El miembro más llamativo de la fauna de la fuente hidrotermal fue una nueva especie de un tipo de crustáceo llamado ‘cangrejo yeti.’ Estos cangrejos fueron detectados alfombrando extensas áreas alrededor de las fuentes hidrotermales.

Un ejemplo del cangrejo Yeti. Imagen gracias a Shane Ahyong

Catalina Cuellar-Gempler: El cangrejo yeti particularmente se alimentan de bacterias que viven asociadamente a pelos o setas que crecen en su zona ventral y en las pinzas. Y este cangrejo es capaz de caminar hacia las chimeneas y mover sus pinzas en las chimeneas para promover el crecimiento de las bacterias y así tener más recursos.

Las estrellas de mar depredadoras de siete patas, también una nueva especie, fueron detectadas alimentándose de percebes y cangrejos yeti. El equipo también descubrió nuevas especies de caracol, lapa y anémona de mar. Varios pulpos pertenecientes a una especie desconocida aparecieron como apariciones fantasmagóricas en algunas imágenes capturadas por el robot submarino.

Estos animales medran en la oscuridad total, calentados por el calor de las fuentes hidrotermales. En su mayoría, se sustentan por una cadena alimentaria, que comienza con bacterias oxidantes del azufre, las cuales medran debido a las aguas ricas en minerales liberadas por las fuentes hidrotermales.

Catalina Cuellar-Gempler: Estas características químicas son las que permiten que ciertas bacterias hagan quimiosíntesis – que es una forma de usar esa energía de elementos para producir biomasa. Y entonces se convierten en fuente alimenticia para otros organismos.

El descubrimiento de estas maravillosas críaturas nos demuestra que incluso aquí, en uno de los lugares más oscuros, calientes y más inhóspitos de nuestro planeta, la vida – sin importar cuán inesperada – puede encontrar formas sorprendentes de florecer.

Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.