Las hembras de lobos marinos antárticos tienen una maravillosa habilidad de regresar adonde nacieron al momento de reproducirse.
No solamente a la isla en que nacieron, pero regresan a una distancia de aproximadamente el área de un cuarto del exacto lugar. La mayoría de las hembras regresan dentro de 13 yardas de a donde nacieron.
Antes de esto, pueden pasar hasta cinco años alimentándose a cientos de millas fuera del mar. Regresan a las remotas Islas Georgias al Sur del Océano Atlántico, donde vive el 97 por ciento de los millones de lobos marinos antárticos del mundo.
¿Cómo regresan al exacto sitio donde nacieron? Podrían tener un navegador innato o puede que utilicen el sentido del olfato. Los científicos aún no lo saben con certeza.
Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.












