EarthSky // Entrevistas // La Tierra Feb 01, 2013

La ballena más solitaria del mundo

La ballena canta en una frecuencia de 52 Hertz. Otras ballenas similares, como las ballenas azules, emiten su canto en una frecuencia de entre 15 y 25 Hz.

El sonido del canto de una ballena: puede ser relajante, tranquilizante, incluso inspirador. Pero mucho más que eso, los cantos de las ballenas significan la prolongación de su especie. Son las canciones de amor que usan para encontrar a sus parejas y para avisarles a sus pequeños y a otras ballenas donde se encuentran.

El sonido viaja aproximadamente cuatro veces más rápido dentro del agua que en el aire, y las ballenas dependen mucho más del sonido para comunicarse, que los mamíferos terrestres.

Sofía Rodríguez, zoóloga en la Universidad de Texas en Austin: La velocidad del sonido va a depender de la temperatura y la densidad del medio. En el aire el sonido podría viajar a 300 metros por segundo pero en el agua puede llegar a viajar 1400 metros por segundo. Entonces las ballenas pueden llegar a comunicarse a miles de kilómetros a distancia.

Una ballena azul. Crédito: NOAA

Las ballenas son animales sociales. Sus cantos las mantienen conectadas a través de los vastos océanos de nuestro planeta; en 1989, las ballenas atrajeron la atención de la Marina de los Estados Unidos cuando sus instrumentos captaron la extraña frecuencia de su canto. Fue entonces cuando los humanos comenzamos a estudiarlas.

Esta ballena emite un canto que nadie entiende.

Es de una especie desconocida. Ha estado nadando en los mares durante años, condenada al destierro por otras ballenas. Se podría decir que es la ballena más solitaria del mundo debido a su incapacidad de comunicación.

No es que ella no trate; sí lo hace, pero esta ballena canta en una frecuencia de sonido tan alta que ninguna otra ballena le logra responder.

Hoy en día, se conoce a esta ballena como “la ballena de 52 Hertz” porque canta en esta frecuencia. Otras ballenas similares, como las ballenas azules, emiten su canto en una frecuencia de entre 15 y 25 Hz.

Sofía Rodríguez: Tenemos que recordar que el sonido son ondas. En sonidos de frecuencia altas la distancia entre onda y onda es mas corta y en sonidos de frecuencias bajas la distancia entre onda y onda es mas larga. Entonces las ballenas utilizan frecuencias bajas para comunicarse.

Esas frecuencias son como las notas más bajas del piano. [SFX: low piano notes] Las ballenas de 52 Hz emiten su canto en una frecuencia de cerca de ocho notas más altas. [SFX: [piano notes 8 notes higher]

A continuación te presentamos el canto de la ballena de 52 Hz. Escucha su ritmo rápido.

Ahora escucha el canto más profundo y lánguido de la ballena azul.

Estas grabaciones de los cantos de las ballenas han sido aceleradas. Este sonido es más alto que los sonidos reales, los cuales a los humanos nos resultan difíciles de escuchar. La siguiente grabación se parece más a los sonidos reales emitidos por la ballena solitaria de 52 Hz.

El canto de la ballena 52 Hz no solamente está fuera de frecuencia, sino que sus movimientos también están desorientados. Los científicos que por años han estado siguiendo los movimientos de las ballenas dicen que esta ballena tiene una ruta de migración distinta a la de cualquier otra ballena conocida.

Nadie sabe por qué la ballena más solitaria del mundo tiene esta discapacidad comunicativa y de navegación.

Una de las especulaciones de los científicos es que podría ser un híbrido de dos especies de ballenas. Esto podría explicar por qué ha creado un canto y una ruta tan únicos, que ninguna otra ballena ha usado con anterioridad.

Sofía Rodríguez: Nunca se ha logrado ver, entonces una de las hipótesis que se creen de esta ballena, es que puede ser un híbrido entre dos especies de ballena o que sea una malformación en alguna ballena de una especie conocida.

Incluso un científico sugirió que quizá la ballena de 52 Hz podría ser aún más solitaria de lo que imaginamos. Tal vez sea la última sobreviviente de una especie no identificada que está surcando los océanos y cantando su desafinada balada en una búsqueda fracasada de otra ballena de su especie.

Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.