Al pensar en un volcán, sabemos que la Tierra debe ser caliente en su interior. El calor de la Tierra mueve continentes, crea montañas y causa terremotos.
Según los científicos, nuestro planeta era caliente cuando se formó hace cuatro mil y medio millones de años.

Un volcán en Papúa Nueva Guinea. Crédito: kahunapulej
La Inversión Magnética de los Polos
En la actualidad la Tierra está en un proceso muy lento de enfriamiento. No obstante, mantiene una temperatura casi constante debido a su producción interna de calor.
Dentro de la Tierra hay elementos radioactivos naturales, como por ejemplo el uranio, el cual es un tipo de elemento especial ya que cuando se desintegra produce calor impidiendo así que la Tierra se enfríe por completo.
Sin este proceso de desintegración radioactiva, habrían menos volcanes y terremotos, y menos creación de las vastas cadenas de montañas de la Tierra.
Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.













