EarthSky // Entrevistas // La Tierra Jan 13, 2014

¿Cómo se produce la aurora boreal?

Existen pocos espectáculos de la naturaleza más bellos que la aurora boreal, un despliegue etéreo de colores resplandecientes que producen las luces nórdicas.

Existen pocos espectáculos de la naturaleza más bellos que la aurora boreal, un despliegue etéreo de colores resplandecientes que producen las luces nórdicas.

A menudo, la aurora boreal aparece en forma de una cortina de luz, pero también puede aparecer con forma de arcos o espirales, siguiendo las líneas del campo magnético de la Tierra. La mayoría es de color verde, pero a veces se observa un poco de rosa. Los despliegues intensos podrían también ser de color rojo, violeta o blanco. Las luces se ven típicamente en el lejano norte, en las naciones que bordean el océano Ártico. Y, por supuesto, las luces tienen su contraparte en las regiones del Polo Sur de la Tierra.

Crédito de la imagen: Deivis

En el pasado, los inuit, habitantes de la región ártica de Groenlandia y América, creían que los espíritus de sus ancestros podían vislumbrarse bailando en estas luces parpadeantes. En la mitología nórdica, la aurora era un puente de fuego construido por los dioses y que conducía al cielo .

Augusto Carballido, astrofísico en la Universidad de Texas en Austin, nos explicó que la aurora se produce debido al sol.

Augusto Carballido: El sol es un sistema muy complejo. Es una bola de gas muy caliente. Y la manera exacta como funciona esta bola de gas no se entiende todavía muy bien. Pero sabemos que suceden algunos procesos que hacen que el comportamiento del gas del sol, sobre todo en las afueras del sol, provoquen estos fenómenos físicos.

La aurora boreal ocurre gracias a tormentas en el sol. Crédito de la imagen: NASA

Nuestro sol se encuentra a 93 millones de millas. Pero sus efectos se extienden mucho más allá de la superficie visible. Las grandes tormentas solares envían ráfagas de partículas solares cargadas, las cuales pasan a toda velocidad a través del espacio. Cuando la Tierra se encuentra en la trayectoria de la corriente de la partícula, el campo magnético de nuestro planeta y nuestra atmósfera reaccionan.

Al chocar con los átomos y las moléculas de la atmósfera de la Tierra, las partículas solares cargadas excitan estos átomos, ocasionando que se enciendan.

Augusto Carballido: Cuando las partículas del sol golpean la atmósfera estas partículas energéticas provenientes del sol van a chocar contra las moléculas de aire que componen a la atmósfera y las moléculas van a excitarse; y esto va a producir que generen luz: luz de cierta frecuencia, de cierto color y esto es lo que vemos como las auroras.

¿Cómo ocurre esto? Piensa en las luces de neón que vemos en muchos anuncios de negocios. Estos anuncios usan la energía de electricidad para activar electrones en átomos de gases – como el neón, el argón y el xenón – que están presentes en el tubo del dicho anuncio. Estos átomos quieren regresar a su estado de energía normal. Es por eso que entonces liberan su exceso de energía en forma de luz colorida. Cada gas emite una luz de color distinto.

El proceso que se enciendan las luces de neón en Times Square, Nueva York, es el mismo que ocurre en la aurora boreal. Crédito de la imagen: Willem van Bergen

El principio de la aurora es el mismo, pero a una escala mucho mayor. Cuando los diferentes gases de la atmósfera de la Tierra se ven activados por las partículas solares cargadas, estos también liberan una luz colorida. El oxígeno emite el color verde. El nitrógeno produce el color azul o el rojo.

Por lo tanto, hoy en día el misterio de la aurora no resulta tan misterioso para los científicos. Sin embargo, la gente aún viaja miles de millas para ver estos brillantes espectáculos de luz natural de la atmósfera terrestre. Y a pesar de que conocemos la razón científica de la aurora, el deslumbrante espectáculo de luz natural aún puede encender nuestra imaginación para que visualicemos puentes de fuego, dioses o espíritus danzantes.

Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.