En su mayoría, las demandas de energía de la humanidad, desde los carros hasta la electricidad, son satisfechas por el aceite y el carbón. Hace millones de años, estos recursos potentes tenían un aspecto distinto del material negro pegajoso y la piedra con los que los asociamos hoy en día.
¿Alguna vez te has detenido a reflexionar qué era en una vida previa la gasolina con la que llenas el tanque de tu carro?
EarthSky en Español habló con el Dr. Carlos Torres-Verdín, un ingeniero petrolero de la Universidad de Texas en Austin. El nos dijo que tanto el aceite como el carbón son combustibles fósiles. Esto significa que se formaron en la Tierra por material orgánico vivo – como árboles, helechos, algas y ocasionalmente animales – hace cientos de millones de años.
Los procesos naturales, tales como las inundaciones, cubrieron este material con capas de lodo y roca. En el transcurso de millones de años, a medida que más tierra se apilaba sobre la materia en descomposición, una presión y un calor en aumento la transformaron en carbón o aceite.
Carlos Torres-Verdín: Estos materiales tienen una concentración de energía agregada bastante fuerte a lo largo del tiempo por todos los procesos de presión y de temperatura.
Cuando le pones gasolina a tu carro o enciendes la luz, estás aprovechando la energía física de organismos vivos antiguos, como la energía de la fotosíntesis de una planta, encapsulada y concentrada en el transcurso de millones de años.
Las plantas que florecieron en bosques tropicales y pantanosos hace 300 millones de años se convirtieron en carbón. Eso significa que las áreas que hoy en día son ricas en carbón alguna vez fueron bosques espesos.
Por otra parte, el aceite se formó principalmente por vida marina simple, tal como bacteria, algas y plancton. El aceite hoy en día se encuentra en los océanos, lagos y deltas antiguos.
Carlos Torres-Verdín: Cada vez que consumimos un litro de gasolina, un galón de gasolina, cualquier derivado de plástico – dentro de ese material viene una cantidad increíblemente alta de tiempo y energía acumulada, que a veces nosotros los tomamos por un centavo sin pensar en ella.
Mucha gente se refiere a los combustibles fósiles como energías no renovables. Esto significa que a pesar de que la Tierra aún está creando esos recursos, no está creándolos a un ritmo remotamente lo suficientemente rápido como para mantener al día la demanda actual. Los deltas de los ríos y los bosques tropicales de hoy en día podrían transformarse en suministros de carbón y aceite en los próximos pocos cientos de millones de años, en un futuro tan lejano que la humanidad probablemente no podrá presenciar este fenómeno.
Carlos Torres-Verdín: En tiempos geológicos, el reloj del que estamos hablando es un reloj de millones de años.
Así que utilízalo sabiamente. Una vez que usemos nuestro suministro actual de carbón y aceite, ya sea que esto ocurra en las próximas pocas décadas o en 100 años, se acabará para siempre.
Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.













