La bióloga Dee Boersma ha estudiado la población de los pingüinos por casi 30 años en Punta Tombo, Argentina, y ha observado el impacto del hombre sobre ese ecosistema.
Dee Boersma: Punta Tombo es especial porque ahí está la colonia de pingüinos de Magallanes más grande del mundo, con cerca de 200,000 parejas.
Enfrentan retos que muestran el efecto del cambio climático. Tienen que viajar 40 millas más que hace diez años para encontrar comida y no es fácil; mientras uno nada mayor distancia, su pareja empolla los huevos y baja de peso.
Algunos peces que les sirven de alimento están teniendo más machos que hembras debido al calentamiento de las aguas en su hábitat.
Dee Boersma: ¡Y claro!, al no haber hembras, disminuye dramáticamente la población de peces y eso significa poco alimento para los pingüinos.
Boersma dice que son ‘centinelas’ que nos avisan que algo anda mal en su entorno.
Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.
Agradecemos a:
Dra. Dee Boersma
Directora
Proyecto Pingüino de Magallanes
Sociedad para la Conservación de la Fauna
Profesora de Biología
Universidad de Washington
Seattle, Washington











