¿Saben mejor los vinos sólo porque cuestan más?
Los científicos pusieron a catadores de vino dentro de un lector de Imágenes de Resonancia Magnética. Cuando les dijeron que el vino era caro, independientemente de lo que costara, los sujetos tuvieron una respuesta mayor en la parte del cerebro que define el placer.
El neurocientífico Antonio Rangel nos explicó que lo que consideramos placentero, o desagradable, no depende de circunstancias objetivas; y que nuestras expectativas afectan nuestras experiencias.
La gente espera que a mayor precio exista mayor calidad y las señales del cerebro lo indican. Rangel dijo que sólo un experto no se dejaría influenciar por el costo, ya que a los demás, si now afecta.
Si pensamos que un vino caro es bueno, lo será, y si creemos que otro barato es bueno, también lo será.
Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.













