EarthSky // Artículos // La Humanidad Jan 20, 2014

¿En qué parte del cerebro se encuentra el amor?

Para la mayoría de nosotros, el lenguaje del amor está íntimamente relacionado con el corazón. Pero la ciencia nos informa que el amor no reside en el corazón, sino en el cerebro humano.

Para la mayoría de nosotros, el lenguaje del amor está íntimamente relacionado con el corazón. Decimos: “te entrego mi corazón” o “le han roto el corazón” y así sucesivamente. Pero, Dr. Francisco González-Lima, neuropsicólogo de la Universidad de Texas en Austin, nos explica que el amor no reside en el corazón, sino en el cerebro humano.

Francisco González-Lima: En realidad, nada que tiene que ver con el amor o las emociones está relacionado al corazón. Lo que ocurre es que cuando uno tiene emociones intensas, todo el cuerpo responde, incluyendo el corazón. Usualmente se acelera el corazón.

Cuando ves a alguien que amas, es posible que tu corazón lata más rápido y mucho más fuerte, eso se debe solamente al hecho de que tu cerebro le ha enviado una señal a la glándula adrenal ordenándole liberar hormonas, tales como la adrenalina, la epinefrina y la norepinefrina. A esto a veces se le conoce como una “descarga de adrenalina”. Por lo tanto, es el cerebro y no el corazón el que gobierna nuestros sentimientos de amor. Pero ¿en qué parte del cerebro se encuentra el amor? Y ¿se encuentra acaso en el mismo sitio que el deseo sexual?

Crédito de la imagen: Keo 101

Francisco González-Lima: Los dos sistemas, el amor romántico y la activación sexual, tienen partes del cerebro en común y tienen otras que son diferentes. El amor es más complejo que el deseo sexual desde el punto de vista de las partes del cerebro que están envueltas.

Algunos científicos creen que el amor activa la parte del cerebro que tiene que ver con el proceso de “condicionamiento”, es decir, la parte del cerebro donde guardamos lo que hemos aprendido a valorar a través de nuestras experiencias. El amor activa circuitos cerebrales relacionados con la monogamia y la vinculación de pareja. Eso ayuda a que las parejas permanezcan juntas y formen familias. Por otra parte, con el deseo sexual se utiliza una parte del cerebro que usualmente es activada por cosas que son en sí placenteras, como por ejemplo, la comida.

Francisco González-Lima: El deseo sexual es diferente del amor porque envuelve una reacción más inmediata y, por ejemplo, en la superficie del cerebro, en la corteza, hay una activación bastante general que ocurre durante el deseo sexual. Esa activación no ocurre durante el amor romántico a menos que estén envueltos en una relación sexual en ese momento. Principalmente, esa general activación es lo que diferencia uno del otro.

Entonces, ¿qué significa todo esto? En primer lugar, quiere decir que a medida que los sentimientos de deseo sexual se transforman en amor, estos son procesados en una sección ligeramente distinta del cerebro.

Francisco González-Lima: Todo el amor envuelve aprendizaje. Al igual que todas las conductas humanas todas las conductas humanas hasta cierto punto envuelven un aprendizaje.

A esta rama de la ciencia se le conoce como “neurociencia cognitiva”. Los investigadores dicen que este tipo de ciencia le ha aportado al mundo un conocimiento más profundo acerca de la sección del cerebro humano en que se encuentra la inteligencia y la habilidad para resolver problemas. Pero cuando de amor se trata, ellos dicen que aún queda mucho por descubrir.

Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.