EarthSky // Artículos // El Espacio Sep 05, 2013

Diez cosas que puede que no sepas sobre el sistema solar

¡Aquí te presentamos una colección de diez inesperados e intrigantes hechos sobre nuestro sistema solar que probablemente desconocías!

Mi amigo y colega, el Dr. Víctor Andersen del Community College of Aurora, en Colorado, dio una charla sobre “las diez cosas que puede que no sepas sobre el sistema solar”. Me pareció una excelente charla, así que decidí aportar mis propios comentarios a la lista de Víctor. A pesar de que la lista es de Víctor, cualquier error es puramente mío.

Así que procedamos:

10) El planeta más caliente no es el más cercano al Sol
Mucha gente sabe que Mercurio es el planeta más cercano al Sol. Por lo tanto, no resulta misterioso que la gente suponga que Mercurio es el planeta más caliente. Sabemos que Venus, el segundo planeta alejado del Sol, se encuentra a aproximadamente 30 millones de millas más lejos del Sol que Mercurio. La suposición natural es que al estar más lejos, debe ser más fresco. Pero las suposiciones pueden ser peligrosas. Para términos prácticos, Mercurio no tiene atmósfera ni tampoco una cubierta que lo caliente, la cual podría ayudarle a mantener el calor del Sol. Venus, por el contrario, está envuelto por una inesperadamente gruesa atmósfera, unas 100 veces más gruesa que la de nuestra propia Tierra. Esto por sí solo normalmente serviría para prevenir que algo de la energía solar se escape de vuelta al espacio y, por lo tanto, elevar la temperatura global del planeta. Sin embargo, además del grosor de la atmósfera, está compuesta casi enteramente por dióxido de carbono, un potente gas contaminante. El dióxido de carbono permite libremente la entrada de la energía solar, pero es mucho menos transparente para la radiación de onda más larga emitida por la superficie calentada. Por lo tanto, la temperatura sube a un nivel mucho más elevado de lo que se esperaría, haciendo de éste el planeta más caliente. De hecho, la temperatura promedio de Venus es de aproximadamente 875 °F (468 °C), lo suficientemente caliente como para derretir estaño y plomo. La temperatura máxima de Mercurio, el planeta más cercano al Sol, es de 800 °F. Además, la falta de atmósfera ocasiona que la temperatura de superficie de Mercurio varíe por los cientos de grados, ¡mientras que el grueso manto de dióxido de carbono mantiene la temperatura de superficie de Venus constante, casi sin variar en lo absoluto, en cualquier sitio del planeta y en cualquier momento del día o la noche!

¿Por qué es tan brillante el planeta Venus?

9) Plutón es más pequeño que los Estados Unidos
La mayor distancia a través de los Estados Unidos continentales es casi 2,900 millas (4700 kilómetros) desde el Norte de California hasta Maine. De acuerdo con los mejores cálculos actuales, el diámetro de Plutón es un poco más de 1400 millas (2250 kilómetros), menos de la mitad del ancho de los Estados Unidos. Ciertamente es mucho más pequeño en tamaño que cualquier otro planeta grande, quizá logrando que sea más fácil entender por qué hace pocos años su estatus de planeta fue degradado. Ahora se le conoce como un “planeta enano.”

El caótico campo de asteroides de Hoth. Imagen gracias a Wookieepedia

8) George Lucas no sabe mucho sobre los “campos de asteroides”
En muchas películas de ciencia ficción, las naves espaciales a menudo se encuentran amenazadas por inoportunos campos de asteroides. En la realidad, el único cinturón de asteroides del cual tenemos conocimiento existe entre Marte y Júpiter, y a pesar de que existen decenas de miles de asteroides en él (quizá más), se encuentran bastante espaciados, y la probabilidad de colisión es pequeña. De hecho, las naves espaciales deben ser deliberadamente y cuidadosamente guiadas hacia los asteroides para tener la oportunidad de siquiera fotografiar a un asteroide. Dada la supuesta manera de la creación, es altamente improbable de que los visitantes del espacio encuentren algún día enjambres o campos de asteroides en el espacio profundo.

¿Chocará un asteroide asesino contra la Tierra?

7) Puedes hacer volcanes utilizando el agua como magma
Si mencionas “volcanes”, todos inmediatamente piensan en el monte Santa Helena, el monte Vesubio o quizá la caldera de lava de Mauna Loa en Hawái. Los volcanes requieren roca fundida llamada lava (o “magma” cuando aún se encuentra bajo tierra), ¿cierto? Realmente no. Un volcán se forma cuando repositorio bajo tierra de un fluido mineral o gas calientes hacen una erupción en la superficie de un planeta o en cualquier otro cuerpo astronómico no estelar. La composición exacta del mineral puede variar enormemente. En la Tierra, la mayoría de los volcanes contienen lava (o magma), que contiene sílice, hierro, magnesio, sodio y una serie de minerales complejos. Los volcanes de la luna de Júpiter lo parecen estar compuestos en su mayoría por sulfuro y dióxido de sulfuro. Pero las composiciones pueden ser menos complejas. En la luna Enceldas de Saturno, la luna Tritón de Neptuno y otras, la fuerza que los mueve es el hielo, ¡la vieja amiga solución de H20 congelada! El agua se expande cuando se congela y enormes presiones pueden acumularse, tal como sucedería con un volcán “normal” en la Tierra. Cuando se produce una erupción de hielo, se forma un “criovolcán”. Por lo tanto, los volcanes pueden formarse tanto en el agua como por medio de roca fundida. A propósito, tenemos en la Tierra erupciones a una escala relativamente pequeña llamadas géiseres. Estas erupciones se asocian con un agua extremadamente calentada que ha entrado en contacto con un repositorio caliente de magma.

6) El borde del sistema solar se encuentra 1,000 veces más alejado que Plutón
A la mayoría de la gente se le ha enseñado que el sistema solar solamente se extiende hasta la órbita de Plutón. Hoy en día, ni siquiera consideramos a Plutón como un planeta completamente desarrollado. Sin embargo, la impresión aún persiste. Aun así, hemos descubierto numerosos objetos orbitando el Sol, los cuales se encuentran considerablemente más alejados que Plutón. Estos son los “objetos transneptunianos” (TNO por sus siglas en inglés) u “objetos del Cinturón de Kuiper” (KBO por sus siglas en inglés). Se piensa que el Cinturón de Kuiper, el primero de dos repositorios de material cometario del Sol, se extiende a 50 ó 60 unidades astronómicas (UA o la distancia promedio entre la Tierra y el Sol). Una parte aún más alejada del sistema solar, el enorme pero tenue cometa de la Nube de Oort, puede extenderse a 50,000 UA del Sol o aproximadamente la mitad de un año luz; esto es más de mil veces más alejado que Plutón.

¿Qué tan lejos se encuentra un año luz?

5) Casi todo en la Tierra es un elemento escaso
La composición elemental del planeta Tierra consiste en su mayoría en hierro, oxígeno, sílice, magnesio, sulfuro, níquel, calcio, sodio y aluminio. A pesar de que tales elementos han sido detectados en sitios a través del universo, son meramente trazos de elementos, sumamente eclipsados por las mucho mayores cantidades de hidrógeno y helio. Por lo tanto, la Tierra, en su mayoría, está compuesta por elementos escasos. Sin embargo, esto no le otorga ningún lugar especial a la Tierra. La nube desde la cual se formó la Tierra era mucho más abundante en hidrógeno y helio, pero debido a que son gases ligeros, fueron alejados al espacio por el calor del Sol a medida que se formó la Tierra.

4) Existen rocas de Marte en la Tierra (y nosotros no las trajimos aquí)
El análisis químico de meteoritos encontrado en la Antártica, el desierto del Sahara y en otros sitios ha demostrado de varias maneras que se han originado en Marte. Por ejemplo, algunas contienen bolsas de gas, químicamente idénticas a las de la atmósfera marciana. Puede que estos meteoritos hayan colisionado con la Tierra después de haber sido acribillados por Marte debido al impacto de un meteorito o asteroide más grande, o gracias a una enorme erupción volcánica.

¿Qué llegó a la Tierra con los meteoritos?

El planeta Júpiter está compuesto en su mayoría de hidrógeno y helio. Imagen gracias a NASA/JPL/University of Arizona

3) Júpiter tiene el océano más grande de todos los planetas
Júpiter retuvo niveles mucho más altos de hidrógeno y helio cuando se formó que los que nuestro planeta retuvo debido a que orbitó en el frío espacio cinco veces más lejos del Sol que de la Tierra. De hecho, Júpiter está compuesto en su mayoría de hidrógeno y helio. De acuerdo con la física, debido a la masa y composición química de Júpiter, la presión que existe muy por debajo de los topes helados de las nubes – es decir, desde las atmósferas superiores de Júpiter hasta muy por debajo de la superficie del planeta – debería subir al punto en que el hidrógeno debería transformarse en líquido. De hecho, debería haber un océano planetario profundo de hidrógeno líquido. Los modelos por computador muestran que éste no es solamente el océano más grande conocido en el sistema solar, sino que se encuentra a 40,000 km (25,000 millas) de profundidad, ¡aproximadamente tan profundo como la Tierra en su derredor!

¿Es cierto que Júpiter protege a la Tierra?

2) Incluso cuerpos muy pequeños pueden tener lunas
Se pensó alguna vez que solamente los objetos tan grandes como los planetas podían tener satélites o lunas naturales. De hecho, la existencia de las lunas o la capacidad de un planeta de controlar gravitacionalmente una luna en órbita a veces se utilizaba como parte de la definición de lo que es un planeta en realidad. Simplemente no pareció razonable que cuerpos celestiales más pequeños tuvieran la suficiente gravedad como para contener una luna. Después de todo, ni Mercurio ni Venus las tienen, y Marte solamente tiene lunas minúsculas. Pero en 1993, la sonda de Galileo pasó al lado del asteroide Ida, de 20 millas (32 km) de ancho, y descubrió Dactyl, su ancha luna de una milla (1.6 km). Desde entonces, se han descubierto las lunas orbitando aproximadamente 200 otros planetas menores, lo cual ha complicado aún más la definición de un “verdadero” planeta.

1) Vivimos dentro del Sol
Normalmente imaginamos al Sol como una grande y caliente bola de luz que se encuentra a 93 millas de distancia (a 150 millones de kilómetros). Pero en realidad, la atmósfera externa del Sol se extiende mucho más lejos de la superficie visible. Nuestro planeta orbita dentro de esta tenue atmósfera, y prueba de ello es que las ráfagas del viento solar generan la aurora boreal y la aurora austral. En ese sentido, definitivamente vivimos “dentro” del Sol. Pero la atmósfera solar no termina en la Tierra. Las auroras han sido observadas en Júpiter, Saturno, Urano e incluso en el distante Neptuno. De hecho, se piensa que la atmósfera solar externa, llamada “heliosfera”, se extiende por lo menos a 100 UA. Esto equivale a aproximadamente 10 billones de millas (16 billones de kilómetros). De hecho, la forma de la atmósfera es como la de una lágrima debido al movimiento del Sol en el espacio, con la “cola” extendiéndose de unos 10 a cientos de billones de millas en la dirección del viento.

¿Que son las Eyecciones de Masa Coronal?

  • roy

    cadauno puede pensar como quiera…. pero para mi este “dios” es solo algo que necesitan los hombres para dar un sentido a las cosas….. no veo porque hay que creer siempre en algun tipo de dioses… disfrutemos de la vida y de todo lo que nos ofrece el conocimiento, el estudio de todos los fenomenos naturales…. dios somos nosotros mismo, lo tenemos dentro de nosotros, !

  • villabull

    mucho le exageraron al tamaño del sol….

  • caleb

    estoy de acuerdo contigo excelente comentario amigo.

  • rubas

    Normalmente imaginamos al Sol como una grande y caliente bola de luz que se encuentra a 93 millas de distancia (a 150 millones de kilómetros). ??? wtf?? pues cuantos kms tiene cada milla jajajaja

  • Adán

    En el principio creo Dios los cielos y la tierra. Genesis 1:1

  • Ronald Torres

    Claro… Y la mujeres son descendientes de la costilla de Adan..

  • cesar

    amigo, mejor hubieras dejado los comentarios originales, tu la verdad tienes muchos errores en tu comentario