Un radioescucha nos pregunta, ¿los pingüinos tiemblan?
Sí, pero sólo en ciertas ocasiones ya que se han adaptado muy bien al frío. Los pingüinos tienen una capa gruesa de grasa aislante bajo la piel y plumaje que los protege. Sus plumas son cortas, rígidas y tienen tallos huecos con plumón, que actúa como aislante.
Además tienen pequeños músculos que controlan cada pluma, cambiando su posición dependiendo de las circunstancias. En el frío, las plumas se comprimen y forman una barrera protectora resistente al aire y al agua. Cuando hace calor los músculos mueven las plumas en posición perpendicular al cuerpo para que éste se refresque.
Los pingüinos tiemblan para calentarse sólo cuando sus plumas están dañadas, están cubiertas de aceite o cuando partes de su piel han quedado descubiertas debido a la pérdida de éstas.
Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.




