El Proyecto Pingüino de Magallanes empezó en 1982 en Punta Tombo, Argentina. La bióloga Dee Boersma lo describió como un desierto donde los pingüinos se reproducen y viven en madrigueras o cerca de matorrales.
Dee Boersma: Pasan el invierno en el norte de Argentina o en las costas de Brasil y luego regresan. Estamos con ellos hasta que casi todos emigran a finales de marzo.
Con más de 100,000 visitantes al año, tienen que compartir su mundo con el hombre.
Dee Boersma: Es un verdadero reto. ¿Cómo se permite que tanta gente vea a los pingüinos? Lo bueno es que son muy tolerantes, pero lo malo es que cada vez hay más visitantes.
El peligro es que el ecoturismo puede perturbar sus actividades y su conducta. Si no tienen acceso al mar, o a la sombra, pueden sufrir una insolación en el verano. Sin embargo la Dra. Boersma dice que el manejo del turismo ha mejorado.
Agradecemos a la Fundación Nacional de la Ciencia, donde comienzan los descubrimientos.

Crédito de la imagen: Martin St-Amant





